lunes, 9 de diciembre de 2013

Las raíces hundidas en la oscuridad,
los troncos anhelantes de aire, ateridos,
las aladas copas como cálices de luz,
y al fin el cielo.


La más densa oscuridad esconde la luz,
anhela la luz, es luz ciega.
Luz que se sueña en medio de las tinieblas.
Luz que escucha la voz de Dios en la hora más oscura.

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